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lunes, 20 de julio de 2026

El tratado con EE.UU. traerá papas y maíz baratos, quebrará al pequeño agricultor y provocará abandono. ¡DEFIENDE TU CAMPO!

EE.UU. venderá barato, el campo se abandonará, se buscará sobrevivir migrando a la ciudad y el trabajo campesino será precarizado. Por hambre y desesperación las tierras serán vendidas a precios insignificantes y compradas por los grandes agroexportadores y sus antiguos dueños serán jornaleros. ¡Campesinos, defiendan sus tierras! 

#DefiendeElCampo #CampesinosEnResistencia #LaTierraNoSeVende


  • lunes, 4 de mayo de 2026

    MIS NIETOS, MI LEGADO.

     


    La vida es tan bella que, ¿quién no querría morir con ella?

    Franz Alberto Merino Dávila

    sábado, 26 de abril de 2025

    MÁGICA DUALIDAD DIVINA


     

    MÁGICA DUALIDAD DIVINA


    A veces, la mirada esperada nunca llega,

    y la charla amiga toma otros caminos.

    Pero somos seres de encuentros, de lazos invisibles,

    y la soledad, cuando asfixia, puede hallar compañía

    en otros seres hermosos receptores y emisores empáticos:

    en un bonsái que respira lento para vivir más,

    en un gato que observa los silencios de las habitaciones,

    en un perro que ofrece fidelidad sin palabras ni llantos,

    en cualquier vida que te recuerde que aún hay calor y color en el mundo.


    Y quizás un día, después de años solitarios,

    la Sagrada Dualidad te regale:

    el suave golpeteo en la puerta,

    un gesto, un poema, flores perfumadas,

    frutas, postres, algún regalo, un beso en la mejilla,

    y el más sencillo milagro:

    un “cómo estás” que se queda para siempre.


    Que la Mágica Dualidad Divina nos permita

    romper la rutina de la noche y el rincón sin miradas:

    “el que más ama siempre queda solo.”

    Recibir en la mañana, con alegría, un nuevo corazón y su credo;

    compartir el nuestro con amoroso aliento.

    Y, con brillo intenso en nuestros ojos, como un despertar iluminado,

    agradecidos y cogidos de las manos, como una diosa con su dios,

    finalizar, en coro, con un poderoso y santo: ¡Amén de oro!


    Franz Alberto Merino Dávila